Google, líder indiscutible en el mercado de motores de búsqueda, enfrenta un escrutinio cada vez mayor por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) sobre sus prácticas comerciales. Un aspecto fundamental de esta investigación antimonopolio se centra en el acuerdo multimillonario de Google con Apple, que garantiza que Google siga siendo el motor de búsqueda predeterminado en Safari. Mientras el Departamento de Justicia examina la equidad del dominio del mercado de Google, el gigante tecnológico está trabajando estratégicamente para mitigar su dependencia de Safari de Apple mediante la promoción de sus propias aplicaciones, Google y Chrome, para búsquedas en iPhones.
El acuerdo de Google con Apple, que supuestamente cuesta más de 20 mil millones de dólares al año, asegura la posición de Google como motor de búsqueda predeterminado en los iPhone. Este acuerdo, aunque lucrativo para ambas empresas, el Departamento de Justicia lo considera una barrera a la competencia en la industria de los motores de búsqueda. Apple se beneficia de un acuerdo de reparto de ingresos, recibiendo una parte de los ingresos publicitarios generados por las búsquedas de Google realizadas a través de Safari. Aunque Apple no es acusado en la demanda del Departamento de Justicia, sus ejecutivos, incluido Eddy Cue, han sido llamados a testificar.
En previsión de un fallo potencialmente desfavorable del Departamento de Justicia, Google ha estado alentando activamente a los usuarios de iPhone a cambiar de Safari a sus aplicaciones Google y Chrome para sus necesidades de búsqueda. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir la carga financiera del acuerdo de reparto de ingresos y minimizar los riesgos regulatorios.
En los últimos cinco años, Google ha logrado aumentar la proporción de búsquedas realizadas a través de sus aplicaciones del 25% a alrededor del 30%. A pesar de este progreso, la tasa de crecimiento se estancó a finales de 2023, muy por debajo del ambicioso objetivo de Google del 50% para 2030. El principal desafío radica en el hecho de que Safari viene preinstalado en todos los dispositivos Apple, lo que dificulta persuadir a los usuarios para que cambien.
Para atraer a los usuarios de iPhone, Google ha destacado funciones exclusivas disponibles sólo en sus aplicaciones, como Google Lens. También se consideró restringir la función AI Overviews, que proporciona respuestas generadas por AI a consultas de búsqueda, solo a las aplicaciones de Google. Sin embargo, finalmente se consideró que este enfoque era demasiado poco amigable para el usuario y no se implementó.
A principios de este año, Google contrató a Robby Stein, ex ejecutivo de Instagram y Yahoo, para liderar el esfuerzo por alejar a los usuarios de iPhone de Safari. Las estrategias de Stein incluyeron aprovechar la avanzada tecnología de inteligencia artificial de Google para mejorar el atractivo de las aplicaciones de Google y Chrome.
Los miles de millones que Google paga a Apple cada año impactan significativamente sus resultados. Al alentar con éxito a más usuarios a cambiar a las aplicaciones de Google, la empresa podría reducir estos pagos y disminuir su vulnerabilidad a los desafíos regulatorios. Sin embargo, la inminente decisión antimonopolio del Departamento de Justicia, que se espera para los próximos meses, sigue siendo un factor crítico para determinar el futuro de la relación de Google con Apple y su dominio en el mercado de los motores de búsqueda.
(a través deLa información)
